20 de Noviembre de 2009
Estos collares son una pequeña muestra de lo que se puede hacer con la arcilla polimérica, el limite lo pone la imaginación de cada uno.
La arcilla polimérica es un material muy fácil de manipular. Se pueden mezclar los colores entre sí para conseguir los tonos deseados, se le da la forma deseada con las manos y cuando nos gusta lo que tenemos se hornea a 130 grados durante media hora. Endurece totalmente al enfriarse.

























Ver comentarios (1), Comentar