Se necesita: Pinturas para seda.

Gutta, para contornear los dibujos.

Bastidor para colocar la seda y tensarla.

Chinchetas de tres puntas, para clavar la seda al bastidor.

Pinceles y esponjas.

Las pinturas para seda son muy fluidas y con colores muy intensos, se pueden rebajar con agua y también mezclarse para conseguir nuevos tonos.Para fijar los colores se plancha una vez seca por la parte de detrás  y  luego se lava con agua fría y jabón neutro.

Si después de aplicar pintura y sin dejar que seque, se echan por encima unos granos de sal, conseguiremos unos degradados en forma de círculos distorsionados.

La Gutta  es un producto que viene envasado en tubos con boquilla para facilitar su aplicación, hay que apretar un poco para  que salga un cordón fino que iremos dejando sobre las lineas del dibujo con cuidado de no salirnos  de ellas,  cuando  se seca hace de barrera para que la pintura no pase de su límite.