Se delimitan las zonas con cinta de carrocero. Se estiende  con una espátula la pasta para hacer texturas. En la zona del centro con una esponja dando pequeños golpes damos color  sobre la textura húmeda para que quede un granulado. En la parte de abajo hacemos un rayado utilizando un tenedor con el que daremos varios tonos de color verde mezclándolos alternativamente. En el lado izquierdo y la parte de arriba dejaremos secar la textura tal como ha quedado con la aplicación a  espátula  y le daremos color con pinturas acrílicas. Retiramos la cinta de carrocero y ponemos unas tiras de aluminio que previamente hemos troquelado con un molde para hacer fondos de repujado. El centro lo decoramos con unos trozos de cuerda que pegamos en forma de ramaje.